sábado, 31 de diciembre de 2011

El més petit de tots



Durante mi visita a la exposición Cuentos Infantiles de la Guerra tuve oportunidad de conocer la figura que el Comissariat de Propaganda de la Generalitat de Catalunya tomó como icono de su resistencia contra los sublevados en 1937. Se trata de una pequeña estatuilla creada por el escultor Miquel Paredes a la que se llamó El més petit de tots, en referencia a la canción popular "Els tres tambors". Posteriormente, se le encargó a Pere Quart la adaptación de la letra que fue cantada por Emili Vedrell. 
Este fue el resultado:


Si n’eren tres germans
que van a la caserna,
tots tres cantant a cor:
"Volem guanyar la guerra!"
Ram ram pataplam.
"Volem guanyar la guerra"
El gran porta fusell,
L'altre tambor i trompeta,
i el més petit de tots,
empunya una bandera,
Ram ram pataplam.
Empunya una bandera.
La mare fa el cor fort,
i els fills abraça i besa,
quan és al més petit,
somriu i llagrimeja,
Ram ram pataplam.
Somriu i llagrimeja.
Arriba el capità,
li diu amb veu severa,
"Aquest no pot venir
que encara és massa tendre",
Ram ram pataplam.
"Que encara és massa tendre".
És per aquest infant,
i tots els de la terra,
que els homes lluitarem,
fins a morir o vèncer,
Ram ram pataplam.
Fins a morir o vèncer.
La tropa ja se’n va,
la mare li’n fa festa,
i el més petit de tots,
enlaira la bandera,
Ram ram pataplam.
Enlaira la bandera.

Asimismo, a Lola Anglada se le encargó la creación de un cuento inspirado en dicha figura.

Anglada i Sarriera, Lola. El més petit de tots. Ilustrado por Lola Anglada. Barcelona : Commisariat Propaganda. Generalitat de Catalunya, 1937. 1.ª edición. Narrativa. 18,5 x 17 ; 81 pp. ; il. c.


Más información:
El més petit de tots 

sábado, 24 de diciembre de 2011

Y el ángel consiguió sus alas


Fotograma de la película ¡Qué bello es vivir!

Una de las cosas que me gustan de estas fechas es tener la oportunidad de volver a ver el clásico cinematográfico de Frank Capra ¡Qué bello es vivir! Este hermoso cuento de Navidad protagonizado por James Stewart y Donna Reed sobrevive en el tiempo, aunque bien es cierto que, como afirma Manuel Márquez en su crítica, la película "es una auténtica oda a la bondad, a la supremacía de los valores morales positivos en la definición de la condición de una persona, y, sustentada en tal tesitura, exhibe, sin la más mínima ambigüedad, un retrato del mundo y sus gentes en el que no hay cabida alguna para matices éticos o espirituales que puedan enturbiar su mensaje de fondo: ahí radican todas sus miserias y grandezas, al menos desde el punto de vista temático (o ideológico)."

"Atención: brindo por mi hermano George, el hombre más rico de la ciudad".

Pese a las debilidades ideológicas que puedan encontrase en la película, me quedo con un mensaje para el que no encuentro contraargumento alguno: ningún hombre es una fracasado si tiene amigos.

Y traigo aquí las últimas secuencias del filme.


viernes, 23 de diciembre de 2011

Contra el cierre de la revista Tretzevents




Si queréis sumaros al manifiesto contra el cierre de la revista infantil Tretzevents que ha surgido como iniciativa de algunos miembros del Grup de Treball de Biblioteques Infantils i Juvenils del Col·legi Oficial de Bibliotecaris Documentalistes de Catalunya, podéis hacerlo entrando en el siguiente link:


Nacida en 1951, la revista más antigua en lengua catalana desaparece por falta de apoyo económico.


lunes, 19 de diciembre de 2011

La otra Navidad de Papá Noel



Para todos los que esperamos un milagro por Navidad.


El libro de Valérie Dayre y Yann Fastier fue publicado en español por Libros del Zorro Rojo en diciembre de 2010.

Para más información:

La otra Navidad de Papá Noel

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Duerme bien, pequeño oso

© Quint Buchholz

A veces, el pequeño oso le da un beso
de buenas noches a la luna...

Como siempre, después de leer un libro como este, me ha asaltado un sentimiento de añoranza por los años de la infancia, cuando para tener buenas noches solo hacía falta seguir un pequeño protocolo antes de irse a dormir: hacer pipí, beber agua, darle un beso de buenas noches a papá, meterte en la cama , dejar que mamá te arropara, y darle su beso de buenas noches. Después, cuando mamá salía de la habitación le deseaba buenas noches a mi hermana: buenas noches, que sueñes con los angelitos, que te duermas bien y que te duermas pronto. Y nos dormíamos.
Hace mucho tiempo que ya no sigo todos esos pasos para irme a dormir. ¿Será por eso que a veces me asalta el insomnio?

Para saber más sobre este álbum ilustrado de Quint Buchholz editado en español por Lóguez Ediciones:

Duerme bien, pequeño oso

domingo, 11 de diciembre de 2011

Descubriendo a Quint Buchholz


© Quint Buchholz
Con la lectura de la entrada El coleccionista de momentos en el blog Soñando Cuentos, he tenido la oportunidad de descubrir el universo prodigioso del ilustrador alemán Quint Buchholz.
Lóguez Ediciones ha publicado dos de sus álbumes en español: Duerme bien, pequeño oso y El coleccionista de momentos.

© Quint Buchholz
Mientras consigo un ejemplar de cada libro me conformaré con ver este video que presenta una selección de las ilustraciones del artista alemán, pertenecientes a distintas obras, y nos introduce en un mundo onírico donde las influencias del surrealismo y de los ambientes creados por el pintor realista Edward Hopper se hacen patentes.

Edward Hopper, American (1882–1967)
Nighthawks, 1942
Friends of American Art Collection, 1942.51
The Art Institute of Chicago
Photography © The Art Institute of Chicago

miércoles, 7 de diciembre de 2011

ABCdario



"las gotas de rocío son las lágrimas de las estrellas"


Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua:


abecedario.

(Del lat.tardío abecedārium).

1.m. Serie de las letras de un idioma, según el orden en que cada uno de ellos las considera colocadas.

2.m. Cartel o libro con las letras del abecedario, que sirve para enseñar a leer.

3.m. Orden alfabético.

greguería.

2.f. Agudeza, imagen en prosa que presenta una visión personal, sorprendente y a veces humorística, de algún aspecto de la realidad, y que fue lanzada y así denominada por el escritor Ramón Gómez de la Serna.


ABCdario.

A partir de estas dos definiciones, el ABCdario de Antonio Ventura y Noemí Villamuza podría definirse así:
Serie de letras del idioma español iluminadas por una prosa en perfecto diálogo con las ilustraciones. El conjunto ofrece una visión personal, sorprendente y a veces humorística, de la realidad.

En el libro editado por Nórdica Libros en 2010 Antonio Ventura y Noemí Villamuza han renovado los conceptos de gueguería y abecedario, creando imágenes insólitas y sutiles a través del texto y de las ilustraciones. De esta forma, los autores y la editorial contribuyen a la tradición de las editoriales de publicar su abecedario con una propuesta original y cautivadora.




Por último, de la mano de la editorial, os invito a disfrutar del book trailer del libro.





sábado, 3 de diciembre de 2011

Sobre la construcción de género en la LIJ

La cenicienta que no quería comer perdices

Me gustaría compartir aquí las consideraciones y dudas que me surigieron a raíz de la lectura del artículo de Consol Aguilar "Género y formación de identidades".


En primer lugar, si partimos de la definición de género de Carlos Lomas y Amparo Tusón como construcción cultural, creo que encontramos en ella un pequeño resquicio para la esperanza. En las últimas décadas la mujer occidental ha ido alcanzado pequeñas metas que la han ido alejando de la representación tradicional de su identidad. Si bien es cierto que todavía queda mucho camino por recorrer, también lo es que ya no estamos en la línea de salida, sino a medio camino de alcanzar la meta final. Esos pequeños logros han ido resquebrajando el material con el que la cultura había construido el género femenino, y por esas grietas se ha ido colando nuevos componentes para redefinir la condición social de la mujer.
Y en esa nueva definición del género femenino, que supone asimismo una redefinición del masculino, puede tener una función fundamental la literatura infantil y juvenil. Para ello, creo que la última de las formas de intervención en la producción y transmisión de los cuentos, que apunta Teresa Colomer, puede resulta muy útil. De esta forma, la reutilización o reinvención de los motivos folklóricos, de acuerdo con los valores de nuestro tiempo, pueden producir cuentos que contribuyan a la revisión de la identidad de cada género.
Por otro lado, una nueva lectura de los cuentos tradicionales también puede contribuir al cambio de referentes culturales, ya que las primeras versiones de estos cuentos, antes de que fueran despojados de su crudeza original y los personajes femeninos fueran almibarados, ofrecen personajes femeninos más activos, protagonistas de una aventura vital como proceso de autodescubrimiento (quizá me estoy dejando llevar aquí por la interpretación psiconalítica de Bruno Bettelheim de cuentos como Cenicienta o Blancanieves).
Llegados a este punto, quería hacer una reflexión respecto a los problemas de los modelos sociales que refleja la literatura infantil y juvenil, que Teresa Colomer expone y recoge Consol Aguilar en su artículo. Es un hecho que la tradición literaria, que asocia determinados valores a lo masculino y a lo femenino, sigue pesando en los libros para niños y niñas. También lo es que la literatura no se puede alejar totalmente de la realidad social que rodea a sus lectores, y que la sociedad de consumo que produce, da a conocer, distribuye y vende los libros, es sexista. Sin embargo, creo que contamos con un arma para contrarrestar esa influencia: el mediador. El padre, el profesor, el animador cultural tendría que saber reconocer los modelos convencionales que se esconden debajo de las diferentes versiones de los cuentos tradicionales, de los clásicos o de los libros más nuevos para ponerlos en crisis. Mediante la reflexión y reinterpretación compartida entre el mediador y el lector, de esos modelos, el niño puede llegar a formarse una lectura crítica de los mismos. Con el tiempo, el lector tendrá las herramientas para hacer su propia lectura crítica. De todas formas, considero que la literatura, como cualquier manifestación cultural, ha de estar un poco más avanzada que la sociedad, para que esta se alimente de sus valores y evolucione sobre las bases que el ofrece la cultura.
Por último, encuentro otro motivo de esperanza en el hecho de que desde los años 70 hayan proliferado los libros y las colecciones donde se ofrecen nuevos modelos de hombres y mujeres que contravienen los patrones convencionales. Así, en los último cuarenta años se ha ido forjando una tradición literaria donde encontramos padres divorciados, familias monoparentales, mujeres trabajadoras de todas las clases sociales, y príncipes, que en lugar de buscar princesas, buscan a su príncipe azul. ¿Esto no es señal de que algo está cambiando? Como señalé al principio, es un proceso lento, y a lo mejor nos cuesta otros cuarenta años recorrer un nuevo trecho, pero lo importante es no quedarse al borde del camino.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Cavall fort celebra su 50 aniversario

Portada del número especial 50 aniversario

La revista Cavall Fort celebra su 50 aniversario con un programa lleno de actos que durante los próximos meses repasarán su trayectoria. Nacida en 1961 y dirigida a niños y jóvenes, la revista publicada en catalán busca contribuir a la formación lectora de su público con contenidos de calidad, divertidos y estimulantes.
Más información:

jueves, 1 de diciembre de 2011

Cuentos Infantiles de la Guerra



El Museu d'Història de Catalunya inaugura hoy 1 de diciembre de 2011 la exposición Cuentos Infantiles de la Guerra. La exposición se podrá visitar de forma gratuita hasta el próximo 5 de febrero de 2012.
La muestra analiza la producción editorial infantil que vio la luz durante la Guerra Civil.
Haciendo especial hincapié en la visión del conflicto propia del bando republicano, pero sin olvidar la mirada del bando franquista, la exposición muestra cómo los dos bandos enfrentados convirtieron la literatura infantil del momento en una forma más de propaganda.
Para más información:

sábado, 26 de noviembre de 2011

De la Alta y la Baja cultura


Cartel promocional de la película Harry Potter y la Piedra Filosofal

Es un hecho que cualquier reflexión que hagamos sobre la formación del lector literario vendrá acompañada del eterno debate sobre la Alta y la Baja cultura. En esta ocasión, traigo aquí una modesta aportación crítica creada a partir de la lectura del siguiente artículo.


A partir de los diferentes temas abordados en el artículo a cerca de la literatura juvenil se pueden retomar algunos de los asuntos más discutidos en torno a la producción y recepción de libros para jóvenes.
El nuevo lector adolescente, como resultado de una educación sentimental cuyos principales referentes culturales han sido adquiridos a través de la cultura de masas, se ha incorporado a un mercado de consumo globalizado donde el libro se ha convertido en una mercancía más. El sector del libro ha reaccionado rápidamente ante las nuevas circunstancias y ya no se dirige al mediador adulto (el maestro o el padre) sino a su lector final. Sin embargo, el adolescente sigue siendo un lector en formación que “sigue necesitando (...) la tutela de un experto”[1]. Es cierto que estos libros que no forman parte del “canon” literario aglutinan a los lectores fuera del ámbito escolar, donde la función del mediador está más presente, aunque pueda verse reducida al papel de consejero. Por otro lado, es en el espacio escolar donde el lector podría extraer todos los significados de esas narrativas complejas de las nuevas lecturas adolescentes que les proponen las editoriales. Antonia María Ortiz Ballesteros[2] nos da las claves para llevar la lectura al aula y contribuir a la educación lectora. Son las siguientes: la interdisciplinariedad, la intertextualidad y la literatura comparada; y la relación de la lectura con otros códigos.  Así, con la lectura de la saga de Harry Potter se pueden trabajar en el aula la tradición anglosajona de seres fantásticos y de la noche de brujas, el mundo de la magia desde la leyenda del Rey Arturo y el Mago Merlín, la mitología grecolatina y la tradición alquímica. De esta manera, se podrían presentar a los estudiantes toda una serie de referentes comunes de la tradición occidental canónica a partir de una serie de libros no admitidos por el canon. Además, si se trabajara con las películas, estaríamos ante un ejemplo de cómo un producto de la cultura de masas es transmisor de la Alta cultura.

Llegados a este punto en el que hemos entrado de lleno en el debate sobre qué son la Alta y la Baja cultura, me gustaría hacer una reflexión de cómo determinadas manifestaciones culturales consideradas como pertenecientes a la cultura de masas, son producto del bricolaje o bricoleur, siguiendo la terminología del antropólogo Lévi-Strauss, de referencias de series televisivas, películas, cómics y también de obras literarias. De igual modo, querría demostrar que responden, al igual que las formas culturales de la tradición, a un nuevo afán de explicar el orden del mundo. 


Para hacer esta reflexión me centraré en el caso de la serie televisiva Lost (2004-2010). Gemma Lluch expone en su artículo qué recursos narrativos han sido trasladados de la serie a la literatura juvenil. En mi caso, intentaré exponer las deudas que ha contraído la serie televisiva con la cultura canónica. Para ello, he seguido el análisis que el profesor de antropología Manuel Delgado hace de la serie en su bloc, en el post titulado “Deconstruyendo Lost. La isla como puente y como frontera”, donde sistematiza las referencias de la Baja y la Alta cultura que están en el argumento y en la ideología de la serie. Como he apuntado antes, me interesan en este caso las relaciones que establece con la Alta cultura.


En este sentido, Manuel Delgado apunta la influencia de novelas como La isla del tesoro de Robert Louis Stevenson, La invención de Morel de Adolfo Bioy Casares, Él péndulo de Focault de Humberto Eco, El señor de las moscas de William Golding y La isla misteriosa de Julio Verne. Si bien es cierto que de estas obras literarias se extraen muchos de los elementos propios de la narrativa de aventuras como el aislamiento de los personajes en un determinado lugar, normalmente en una isla, o el enfrentamiento encarnizado y brutal entre los personajes por la supervivencia; el antropólogo va más allá, para encontrar las fuentes ideológicas de dónde bebe el significado profundo de la serie. Se trata de una interpretación espiritual que nace de la convivencia de varias líneas de pensamiento místico, como el neognosticismo y el neoorfismo, propios de los años 60. Estas líneas de pensamiento son herederas, a su vez, de la tradición cristiana y de la mitología griega. De toda esa tradición se nutre la serie en el planteamiento de los personajes protagonistas como principios antagónicos (el Bien frente al Mal), y en la condición de la isla como umbral entre tres mundos: el Cielo, el Infierno y el mundo de los vivos. En la figuración de la isla como ámbito fronterizo reside toda una tradición que ha creado diversas formas de antesalas al mundo de los muertos. Manuel Delgado apunta las principales referencia en su post: el Antepurgatorio de La divina comedia de Dante (1321), el Limbo de las Vanidades de El paraíso perdido de John Milton (1677); y el Mundo de los Espíritus en Del cielo y del infierno de Emauel Swedenberg (1758).
Asimismo, se pueden establecer puntos de conexión entre la imagen del Purgatorio ofrecida por la serie y por toda la tradición que la precede. Desde un enfoque interdisciplinario, esos paralelismos pueden llevarnos a tratar la siguiente cuestión ideológica, de raíz cristiana: qué puede hacer el hombre, en vida, para ganarse la salvación eterna. De igual modo, se puede plantear un problema histórico. Según la tradición cristiana, quien puede otorgar la redención es Dios y la Iglesia es su administradora en la tierra. La falta de transparencia en su gestión sobre las indulgencias para ganar la salvación se convirtió en un elemento de denuncia de la Reforma.
En conclusión, un examen pormenorizado de Lost nos ofrece la posibilidad de un viaje cultural a través de la mitología griega y la tradición cristiana, y establece puntos de enlace con la historia de la Iglesia Católica y la historia universal. Sin olvidar los elementos que recoge de los clásicos juveniles. Tal vez se podrían estudiar algunas de estas referencias históricas y culturales a partir del visionado de un capítulo de la serie en el aula.
Por tanto, si podemos encontrar todas estas huellas de la cultura canónica en Lost y las series televisivas ofrecen a su vez recursos narrativos que las obras literarias adoptan para ganar ritmo y captar el interés de los lectores, ¿no podríamos plantearnos que estamos ante una relación de retroalimentación? Es decir, la serie de televisión se alimenta de referencias de la Alta cultura que llegan al espectador a través del lenguaje audiovisual, mientras que ese discurso televisivo, reconocido como Baja cultura, es adoptado por la literatura. Por otra parte, he realizado un pequeña búsqueda en los bloc y foros en internet y he podido concluir que los espectadores reconocen esas referencias propias de la tradición clásica en Lost. Tengo la impresión de que una investigación más exhaustiva ratificaría mis conclusiones a este respecto. Así las cosas, considero que es un acierto que las nuevas narrativas audiovisuales partan de la tradición para crear ficciones con un trasfondo ideológico, que llegan al público adolescente y al público en general, gracias al ritmo y al efectismo propio del lenguaje audiovisual.





[1] Ortiz Ballesteros, Antonia María (2007): “Más allá de la animación lectora: la formación lecto-literaria de los jóvenes” CLJI Cuadernos de Literatura Infantil y Juvenil, Nº 205, Barcelona, p. 29.
[2] Op.cit., p.31.

Del cuento de la construcción de género

 La caída del hombre, Adán y Eva. Durero
En el Día Internacional contra la violencia hacia la mujer, La 2 de TVE ha recuperado el reportaje ¿Qué ves cuando me miras? sobre la violencia de género, que emitió anteriormente en su programa Archivos Tema.
Desde de la mirada de un grupo de jóvenes estudiantes de ESO y Bachillerato y con la colaboración de mujeres de reconocido prestigio en sus profesiones, el programa propone elementos para la reflexión crítica.
Para ver el video:

lunes, 21 de noviembre de 2011

Cómo ser un buen investigador de LIJ

Ilustración de Gustave Doré para Caperucita Roja
Ahora que con la entrega y la evaluación del trabajo final ya he terminado el Master en Libros y Literatura para niños y jóvenes y que me estoy planteando cuál es el mejor camino para seguir investigando sobre Literatura Infantil y Juvenil, traigo aquí parte de las conclusiones de Peter Hunt  acerca de las cualidades del buen investigador de LIJ, con las que cerró la conferencia de clausura de la Semana Presencial de la cuarta edición del master.

Espero haber mostrado lo que ya sabíais, que la literatura infantil es un campo maravilloso, intensamente satisfactorio para los que se sumergen en él: es un modelo para el estudio académico del siglo XXI, porque requiere que seamos conscientes de muchos campos distintos, y exige que repensemos nuestras actitudes hacia la literatura, lo que es, lo que consigue, cómo, y por qué la estudiamos. Podría afirmarse que es imposible ser el investigador de LIJ perfecto, porque exige contar con muchas cualidades:

- Amplios conocimientos sobre literatura, cine, teatro y arte infantil
- Experiencia personal con niños [o haber sido niño] y contándoles cuentos
- Un buen conocimiento de la teoría y la práctica (mundial) sobre
- el desarrollo infantil
- la literacidad
- la crítica cultural y literaria
- la lingüística
- la historia social y literaria
- la psicología
- la sociología
- los estudios de género
- Competencia en varias lenguas
... y sentido del humor.

Peter Hunt es profesor emérito de literatura infantil en la Universidad de Cardiff.  Para leer la conferencia completa:
Bienvenidos a la literatura infantil: satisfacciones y retos

jueves, 17 de noviembre de 2011

Todos somos Pinocho


Ilustración de Carlo Chiostri

He estado pensando en cuál fue la intención de Collodi al crear un personaje que nace a la vida con ocho años, sin pasado, sin historia. Su creador lo enfrenta a la vida cuando su cabeza todavía es una tabula rasa donde todo está por escribir. No conoce nada del mundo, ni bueno, ni malo. Por tanto, se enfrenta a la realidad que lo rodea de forma desprejuiciada. Al no haber recibido ninguna educación, el muñeco no tiene a su alcance ninguna forma de defensa y no conoce la desconfianza. Es un títere al que manejan los demás. En su camino de iniciación aprende a defenderse de los males del mundo a medida que va perdiendo su inocencia y, por tanto, su libertad. Porque era esa ingenuidad absoluta la que lo hacía libre y despreocupado. En este sentido, no creo en el libre albedrío y considero que conforme te haces adulto vas perdiendo tu libertad (como dice un cantante al que admiro mucho "la vida es una cárcel con las puertas abiertas"). Por otro lado, a veces pienso que por mucho que aprendamos y por mucha experiencia que tengamos, no dejamos de enfrentarnos al mundo reproduciendo nuestros miedos e inseguridades infantiles, (aunque intentemos gestionarlos, administrarlos, e incluso eliminarlos), y que nuestra experiencia no nos sirve de mucho a la hora de enfrentar nuevas dificultades. Quizá es por eso que Pinocho sale al mundo sin ningún bagaje previo, porque esa experiencia tampoco le garantizaría el éxito.

Ilustración de Carlo Chiostri

En esta ocasión, he reproducido una de mis intervenciones sobre Pinocho, de Colldi, en uno de los foros de lectura de la 4ª edición del Máster en Libros y Literatura para Niños y Jóvenes de la UAB.

domingo, 6 de noviembre de 2011

sábado, 5 de noviembre de 2011

Como las cerezas

Imagen gráfica de Silvadesigners

Portugal será el país invitado en la próxima edición de la Feria del Libro Infantil de Bolonia, que tendrá lugar en la ciudad italiana del mismo nombre del 19 al 22 de marzo de 2012.

“Os livros infantis portugueses são como as cerejas,
 ou seja, uma fonte de prazer que nos faz ler sem parar, uns atrás dos outros.”

(Los libros infantiles portugueses son como las cerezas,
o sea, una fuente de placer que nos hace leer sin parar, unos detrás de otros.)

Más información.

domingo, 30 de octubre de 2011

Un buen plan para Hallowen: entra en el Distrito P.A.V.O.R.


Por fin tengo mis ejemplares de la colección Distrito P.A.V.O.R., los libros en cuya edición trabajé durante mi estancia en Edelvives, como editora en prácticas en el departamento de Literatura Infantil y Juvenil.


Como editora de los tres primeros libros de la serie de Tommy Donvaband, tuve la oportunidad de participar en el proceso editorial de una colección nueva y de hacer mis aportaciones en la adaptación de los libros para la edición en lengua española. La verdad es que fue una experiencia divertida y enriquecedora de la que me llevo algunas pequeñas satisfacciones profesionales.
Y como mañana ya es la noche de Hallowen, os invito a que conozcáis los capítulos de muestra y a que os adentréis en un mundo terrorífico habitado por unos monstruos nada convencionales y muy ocurrentes.


Los tres primeros libros publicados de la colección son El colmillo del vampiro, La sangre de la bruja y El corazón de la momia.

domingo, 23 de octubre de 2011

La cosa perdida


La cosa perdida de Shaun Tan es uno de los primeros álbumes ilustrados que me regalaron siendo ya adulta. Editato por Barbara Fiore Editora en español, fue uno de los libros que contribuyeron a despertar mi interés por el álbum ilustrado y me llevaron a redescubrir la literatura infantil y juvenil.
Se ha editado en Dvd el corto de animación basado en el libro, ganador del Óscar al mejor cortometraje de animación en 2011. Tanto el álbum como el cortometraje son dos formas estupendas de entrar en el universo de Shaun Tan.

martes, 18 de octubre de 2011

Frederick, la “República” de los ratones


En su libro Presencias Reales, George Steiner afirma que no hay crítica literaria de mayor crédito que la que se hace desde el interior mismo de la obra porque “cuando el poeta critica al poeta desde el interior del poema, la herméutica lee el texto viviente que Hermes, el mensajero, ha traído del reino de los muertos inmortales” (Steiner, 2001). En el caso que nos ocupa, Leo Lionni rescata para el presente un texto del pasado, a través de la interpretación y la valoración crítica de la fábula de “La Cigarra y la Hormiga”.  De este modo, crea Frederick, un álbum ilustrado que nace desde las profundidades de la fábula, y crece reaccionando en su contra.

Este artículo pretende explorar cómo el autor e ilustrador holandés toma elementos de la fábula de “La Cigarra y la Hormiga”, atribuida a Esopo, y de las versiones de La Fontaine y Samaniego, para hacer una propia con otros valores. En cuanto a las recreaciones, parece que fueron los fabulistas del siglo XVII y XVIII, respectivamente, los que cambiaron el final, por el que la hormiga le niega el alimento a la cigarra y la condena a una muerte segura[1]. Este análisis también quiere plantear cómo el concepto del poeta en el libro de Lionni supone una alternativa a la idea que preside la fábula, cuyo precedente más representativo lo encontramos en la expulsión de los poetas del Estado Ideal concebido por Platón en la República.



Pero antes de entrar en el análisis es necesario presentar el argumento. Una familia de ratones trabaja recogiendo alimentos en prevención de la llegada del invierno, mientras Frederick, el protagonista de la historia, en vez de ayudarlos, se dedica a recoger rayos de sol, colores y palabras, para que no les falten durante el largo invierno. Cuando llega el frío los ratones se refugian entre las piedras y se comen las provisiones. Una vez acabados los alimentos, los ratones se aburren y le preguntan a Frederick dónde están los rayos de sol, los colores y las palabras que había recogido. El ratón les trae los rayos de sol que les aportarán calidez, les habla de los colores de los trigales que verán en su imaginación y les trae las palabras mediante un poema. Es entonces cuándo los ratones lo reconocen como poeta y otorgan valor a su sensibilidad estética.

La acogida a los poetas
 
En la Grecia Arcaica la palabra poética estaba ungida del poder sobrenatural otorgado por los dioses. Durante el proceso de transición hacia la Grecia Clásica, “la palabra del poeta experimenta un gradual y profundo proceso de desacralización: la poesía pasa de don a tekhné, se profesionaliza, surge el concepto de autoría, los poetas elaboran poemas por encargo” (Galí, 1999). El principal factor que determina esta evolución es la aparición de la escritura. Con ella, desaparece la poesía basada en la oralidad y en la memoria; y el poema se convierte en un objeto material. Llegados a este punto, la poesía ya no es fruto de la inspiración divina. Esa es la principal razón por la que Platón no la consideraba “una fuente fiable de conocimiento y verdad” (Galí, 1999). En la cultura griega la poesía tenía una función fundamental en la educación y en la vida social. Como había perdido su crédito, Platón la consideraba peligrosa y expulsa a los poetas del Estado ideal que propone en la República.
Varios siglos después, las especulaciones sobre el lenguaje de poetas simbolistas como Mallarmé y Rimbaud suponen la ruptura de la alianza entre la palabra y el mundo, porque ese pacto estaba basado en relaciones arbitrarias. Esa disolución constituye una revolución en el pensamiento occidental y define la modernidad. “De todos modos, dentro del universo del lenguaje, las palabras retenían su magia palpable, su densidad específica y su energía de invocación” (Steiner, 2001). Es esa energía de invocación a la que se refiere George Steiner, aquella que transforma las palabras de Frederick en la sensación de calidez que experimentan los ratones y en los paisajes que recrean en su imaginación. En este álbum ilustrado, los elementos gráficos se asocian a las palabras y, se convierten en poesía visual. Mediante el intercambio de los recursos poéticos propios del lenguaje verbal en el visual, las imágenes revelan las emociones y pensamientos que normalmente se expresan a través de las palabras.  De esta forma, las pequeñas manchas de color amarillo sobre las piedras y los trazos de color en los globos, junto a las pequeñas cabezas de los ratones, son la poesía misma.


Por tanto, la poesía tiene todavía una oportunidad de trascendencia en tanto en cuanto existe “el otro”. La poesía habla a alguien. Ese alguien, “el otro”, tiene total libertad para recibir, o no, los dones de la poesía. Esa recepción supone un movimiento de acercamiento entre las “otredades” (el poeta y el destinatario), que significa un acto de confianza, en el “único terreno en el que se desarrolla la experiencia de la libertad” (Steiner, 2001).  En Frederick los otros eligen libremente aceptar la ofrenda poética. En realidad, son ellos quienes le preguntan al protagonista por los rayos de sol, los colores y las palabras que había recogido. Ese acercamiento entre el poeta y los receptores de la poesía está reflejado en la disposición de los elementos gráficos de las ilustraciones. Durante el tiempo en que los ratones están recolectando los alimentos, no hay contacto entre ellos y Frederick. Están situados en posiciones alejadas en el espacio y se dan la espalda. Solo a partir del momento en que le preguntan por sus provisiones hay un acercamiento, que se pone de manifiesto mediante el contacto visual entre el poeta y los otros ratones.

En el álbum ilustrado encontramos tres cualidades más de la poesía que la legitiman y le dan carta de ciudadanía, en el Estado ideal de Platón, o de los ratones. Por un lado, su carácter referencial, la poesía habla de nuestro mundo. “Por medio del lenguaje ‘somos traducidos’ del modo más marcado y perdurable ” (Steiner, 2001). Por otro, nos mueve a la acción, al cambio, por lo que tiene un marcado carácter moral. Asimismo, es nuestra única forma de negar la muerte. De este modo, en el libro, la poesía, tanto narrativa como visual, habla del pequeño universo de los ratones, del sol, de los campos de trigo, del ciclo de las estaciones y mueve a los compañeros de Frederick a aceptarlo tal cual es. Por último, la poesía ofrece a nuestro poeta la posibilidad de la inmortalidad, ya que la palabra trasciende los límites del tiempo.



Los nuevos ciudadanos

La restitución del valor de la poesía es vital para la formación individual del niño en libertad, además de ser fundamental para su aprendizaje como lector literario. Entiéndase aquí poesía como un término general que incluye todos los textos de ficción. El hecho de que el niño tenga una limitada experiencia lectora posibilita que su encuentro con la poesía se haga sin prejuicios y sin ningún tipo de alerta, al contrario de los adultos. Por tanto, el niño puede llegar a encontrarse en una posición de vulnerabilidad frente a la ficción. Pero es necesario que ese acercamiento se produzca porque, “si el niño se queda vacío de textos (...), sufrirá una muerte prematura del corazón y la imaginación” (Steiner, 2001). En mi opinión, la poesía no puede dañar al niño, ya que la experiencia lectora nunca es un hecho aislado. El niño vive en un entorno familiar y social en el que puede contrastar lo leído y aprender a interpretarlo y valorarlo con criterio. De esta forma, el niño adquiere el poder para construir un nuevo pacto entre el mundo y la palabra poética.

Conclusión
 
Leo Lionni devuelve a la poesía y al poeta su lugar en la sociedad, y supera las versiones de la fábula de la “Cigarra y la Hormiga”, en las que, en la estela de los valores propios del capitalismo, solo se juzga digno de consideración el trabajo artesanal, que busca responder a las necesidades materiales y, desde el desconocimiento de los pormenores de la labor poética, se condena al poeta. En Frederick asistimos al proceso de creación poética y lo reconocemos como un trabajo de largo desarrollo en el que la técnica se suma a la inspiración. No en vano, durante todo el tiempo que los otros ratones están recogiendo víveres, Frederick está trabajando en la creación estética. La poesía se concibe como el resultado de un esfuerzo intelectual del individuo que culmina con la aceptación del “otro”, que la acoge en libertad.

Bibliografía
 
Bellorín, Brenda. 1996. “Frederick: restaurando la vieja alianza” en Espacios para la lectura. México D.F.

Galí, Neus,1999. Poesía silenciosa, pintura que habla. Barcelona. El Acantilado.

Leonni, Leo. 2006. Frederick. Sevilla. Kalandraka.

Leonni, Leo. 1999. “Ante las imágenes” en El libro-álbum: invención y evolución de un género para niños. Caracas. Parapara Clave. Banco del Libro.

Morán, José. 2001. “De fábulas, ratones y niños. Recordando a Leo Lionni” en Peonza, Revista de Literatura infantil y juvenil. Nº 56.

Steiner, George. 2001. Presencias reales. Barcelona. Ediciones Destino.


[1] En la versión de la fábula atribuida a Esopo, cuando llega el invierno y la Cigarra, que no tiene que comer, le pide alimento a la Hormiga, esta se compadece de aquella y le da unos pocos granos de arroz, no sin antes advertirle que en esta vida hay que ser previsor. Parece que fueron primero La Fontaine, y después Samaniego quienes cambiaron el final en sus interpretaciones de la fábula. De acuerdo con sus recreaciones, la Hormiga le niega su ayuda a la Cigarra y la condena a muerte. De esta forma, estas versiones premian el arduo trabajo de la Hormiga y castigan la actitud de la Cigarra, por considerarla negligente.


Este artículo es un ejercicio que realicé en el curso Perspectivas críticas de la literatura infantil dentro del Master en Libros y Literatura para Niños y Jóvenes.

domingo, 16 de octubre de 2011

Jutta Bauer: la reina de los colores


Gracias a Loguez Ediciones, el principal editor en español de Jutta Bauer, contamos con el vídeo de esta entrevista a la autora e ilustradora alemana, ganadora del Premio Hans Christian Andersen de Ilustración en 2010.
No sé si a partir de las respuestas de Jutta Bauer se podría construir el decálogo del autor o del ilustrador. Pero, sin duda, aporta algunas claves muy sugestivas.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Había una vez una princesa a la que despertó no el beso de un príncipe sino la revolución.

Ilustración de Jesús Gaban para la edición de Libro de brujas españolas

Ilustración de Jesús Gaban para la edición de Libro de brujas españolas


Aunque el asunto no va de princesas, sino de las brujas de la tradición oral española que Ana Cristina Herreros recoge en su libro Libro de brujas españolas, editado por Siruela en 2010.






viernes, 16 de septiembre de 2011

Los niños numerados


Esta es una historia de muchas transgresiones: las de los jóvenes que se saltan las normas y transgreden el orden social y las de los que sin saltarse las normas, es más, intentando restablecerlas, transgreden el pequeño orden íntimo de unos niños que no se saben delincuentes. Todo lo que cuenta el libro pasó una vez, pero me temo, a lo que he visto, que sigue pasando.
(...)
El problema es que todo sigue igual, que los muros de entonces, ahora en el suelo, siguien poniéndole cercos al alma, siguen sin enseñar caminos, siguen sin alentar la amistad y la esperanza, y eso es malo.
Los hechos que se cuentan están situados en la década de los cuarenta, pero estos son hechos que encuentran siempre su lugar en el tiempo y en el espacio, así pues que nadie eche la culpa a la dichosa guerra, ni a la postguerra, la hambruna y demás. La culpa la tuvo, y la seguirá teniendo, una sociedad que parece ignorar las causas, se lava las manos, equivoca el rumbo, no acepta responsabilidades y se cree, si no incente, al menos justificada.

Este es un estracto de las notas que Juan Farias envió a Xavier Senín para  la redacción de un prólogo que acompañaría a la nueva edición de Los niños numerados. Sin embargo, el nuevo prologista poco pudo añadir a las palabras del autor. Publicado originalmente en 1962, el libro ganó el premio Ciudad de Oviedo en 1964. La editorial Lóguez lo recuperó para los lectores de hoy con su edición de 1996.
Yo tampoco voy a añadir nada más. Me limitaré a copiar una nota que aparece en la página de créditos de la edición de Lóguez, que habla por sí sola:

Los puntos suspensivos que aparecen en este libro,
sustituyen a palabras que la censura
obligó a suprimir en 1962.

Y así doy por finalizado mi modesto homenaje a Juan Farias.
Para más información:

En memoria de Juan Farias: Una cinta de dos palmos y pico

Los pequeños nazis del 43