sábado, 4 de junio de 2011

Al final


En el álbum ilustrado de Silvia Nanclares y Miguel Brieva, titulado Al final,  y publicado por Kókinos en 2010, la acción narrativa comienza cuando la protagonista se da cuenta de que ha olvidado las llaves de casa. En un primer momento, reacciona como cualquier niño. Se sienta en la puerta de casa y busca cómo matar el tiempo hasta que lleguen sus padres o alguien que le pueda abrir. Se come una manzana, juega con unas ramas, pinta, hace el pino, hasta que llega a sus pies una pelota roja que la conduce a la puerta donde comienza, como una nueva Alicia, su aventura en un mundo de maravilla.



En el desarrollo del argumento, son claros los referentes a la obra de Carroll, pues nuestra niña atravesará un bosque mágico pero lleno de peligros, bajará a través de una madriguera a una casa habitada por seres fantásticos y será invitada a merendar por un extraño caballero dieciochesco. Asimismo, la recreación de la ballena en la que la protagonista entra con sus compañeros de viaje, es heredera de la ballena creada por Collodi en Pinocho.
La representación de ese universo de fantasía que convive con la realidad, se caracteriza, asimismo, por los motivos humorísticos, continuadores de una tradición literaria infantil que apuesta por la comicidad y el absurdo. Así, al leer los mensajes escritos sobre los  tiradores de la puerta (“pase sin llamar” y “llame sin pasar”) reconocemos el legado de obras maestras del disparate, como las arriba mencionadas.
Llegados a este punto, podemos concluir que la intertextualidad es uno de los rasgos que definen la estructura narrativa del libro.





Antes de iniciar el viaje propiamente dicho, la protagonista de nuestra historia entra en la casa y llega a una terraza desde la que ve “el cielo y casi todos los tejados”. El lector comparte con la niña esta perspectiva que la ilustración desarrolla en una doble página. Y, ¿qué es lo que vemos?
Vemos una ciudad de cemento, caótica, sin sentido. Una carretera colapsada de coches que van “a ningún sitio”. Altísimos edificios, fábricas, casas pobres hacinadas y edificios convertidos en contenedores de residuos. En conclusión, los efectos devastadores de la sobreexplotación de los recursos naturales y del desarrollo tecnológico e industrial sin medida. La denuncia de esa realidad tiene una forma de expresión textual en estas páginas a través de lemas como “Calentando la tierra” y “Viva el progreso”. De igual forma, en ese paisaje encontramos nuevos mensajes de crítica a la sociedad de consumo como “Cómpratelo todo”, “Just don’t do it”, en clara alusión a una marca de productos deportivos; o “Ahora compre nada”, que nos recuerda que la publicidad solo vende ilusiones que se desvanecen como el humo. Por último, también hay mensajes que  exhortan a la niña, como a todos los ciudadanos, a no pensar por sí misma y a dejarse oprimir por los valores de la sociedad capitalista: “Sé una niña buena”, “Vuélvete a casa”, “Aún estás a tiempo”, “Pórtate bien”. El conjunto de toda esa realidad que nuestra protagonista observa desde la terraza la convierte en una Alicia urbana del siglo XXI. De la terraza baja un tobogán y la niña se lanza por él iniciando así realmente su viaje.
 
 

La aventura que emprende esta Alicia del siglo XXI es un periplo a través de un mundo maravilloso donde, a modo de viaje iniciático, encuentra una alternativa a la realidad que la rodea: el mundo de la imaginación.
Nuestra Alicia del siglo XXI realiza un viaje iniciático por un mundo maravilloso como respuesta a las circunstancias externas que le niegan la posibilidad de volver a casa, a su hogar. Pero, ¿de qué tipo de hogar estamos hablando? ¿Es posible encontrar un hogar en un mundo adulto caracterizado por un orden opresor y arbitrario? Ante esa realidad, el periplo por un universo de fantasía se convierte en un proceso de búsqueda. Durante la aventura vence sus miedos y se comporta con seguridad y autonomía. Por tanto, cuando vuelve a casa el cambio en ella ya se ha obrado y ahora es una niña más madura y también más feliz, que ha encontrado un hogar propio en la capacidad de su imaginación, frente un mundo gris y de mentalidad estrecha.
(Este texto es un estracto del análisis que realicé de este álbum en el curso de Literatura Juvenil, dentro del Máster en Libros y Literatura para Niños y Jóvenes de la Universitat Autònoma de Barcelona.)

2 comentarios:

  1. Muy interesantes tus artículos, me daré tiempo para leerlos todos.

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  2. ¡Muchas gracias, Tania! Espero mantener siempre el nivel y que los futuros artículos sean igual de interesantes.
    Noelia

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