Mostrando entradas con la etiqueta Memoria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Memoria. Mostrar todas las entradas

sábado, 21 de abril de 2012

Pilarín Bayés: 50 años dibujando casi todo para todos


El pasado jueves 18 de abril se inauguró en el Palau Robert de Barcelona la exposición Pilarín: 50 dibuixant per a tots, que podrá verse hasta el próximo 11 de septiembre de 2012.



Después de ver la exposición puedo afirmar que Pilarín no solo se ha pasado la vida dibujando para todos, sino que lo ha ilustrado casi todo. Para comprobarlo solo hay que dar un repaso al primer panel de la exposición donde se recoge una selección de toda su producción editorial, que no en vano asciende a más de 765 libros publicados. Sus característicos personajes nos han contado nuestra historia más reciente, nos han ilustrado sobre nuestras tradiciones y nos han hablado de nuestros artistas más universales. También nos han enseñado valores como la tolerancia y la convivencia en un contexto que no siempre ha sido fácil.
 
La exposición se divide en once bloques temáticos simbolizados por once personajes. Son los siguientes:
El meu pardal. 1964. La belleza.
El zoo d'en Pitus. 1965. La comunicación
Antón Retaco. 1972. La convivencia
L'espardenyeta. 1978. El conocimiento
Institucions de Catalunya. 1984. La identidad
Petita història de Gaudí. 1985. La cultura
Trobament de dos mons. 1992. La universalidad
Els lliris vermells de làvia Tilín. 2008. La ficción
L'illa del Far. 2010. La diversión. 

Durante los últimos 50 años, diferentes generaciones de catalanes hemos crecido junto a los personajes de Pilarín que nos identifican con nuestra historia reciente. La exposición nos invita precisamente a eso, a reconocernos en esos personajes que ilustran una historia de la que fuimos, somos y seremos protagonistas.



Más información:

El Palau Robert repassa l’obra de la il·lustradora Pilarín Bayés
Pilarín Bayés
En casa de Pilarín
La ventana de mi cuarto

domingo, 18 de marzo de 2012

La primavera


La primavera, Sandro Boticelli

La primavera

¡Mil y mil veces bendita
la estación grata y risueña,
bendita tú, deliciosa
y apacible primavera!

Tú, con el cetro de flores,
tocas el campo, y despierta
de su pesado letargo,
de su profunda tristeza.

Preso estaba el arroyuelo,
y también la fuente presa,
y aunque de cristal brillante
duras eran sus cadenas.

Mas ya tus auras templadas
arroyo y fuente deshielan,
y ellos, con dulce murmullo
se deslizan por la vega;

ya los prados y colinas
tapiza menuda yerba,
en que el matinal rocío
la naciente luz refleja.

Bajo del verde follaje
recátase la violeta,
y sólo el suave perfume
delata a la flor modesta.

Bandadas de golondrinas,
de brillante pluma negra,
y otras aves emigrantes
pueblan ya nuestras riberas.

Con voz alegre saludan
nuestra hospitalaria tierra,
y cada cual se dirige
y en torno revolotea,

al paraje en que otros años,
con su dulce compañera,
formara el amable nido
donde su prole se alberga.

Albas flores perfumadas
en los árboles se ostentan,
flores esmaltan el prado,
flores coronan la sierra.

Y el céfiro, que difunde
su pura fragante esencia,
deleita blando el sentido
y el alma encanta y recrea.

Juguetonas mariposas
de formas lindas y esbeltas,
con matices que envidiaran
los claveles y camelias,

batiendo sus leves alas
inquietas revolotean,
besan las flores gallardas
y caprichosas se alejan.

El gracioso cabritillo
y la blanca corderuela,
con sus alegres balidos
la grata estación celebran;

y paciendo con delicia
la fresca y menuda yerba
saltan y triscan gozosos
en la florida pradera.

Mas luego, cuando la noche
cambia la rústica escena,
tendiendo un velo sembrado
de innumerables estrellas;

ó bien si la tibia Luna,
su luz derramando bella,
el monte llano ilumina
y en el mar azul refleja;

el ruiseñor melodioso,
el cantor por excelencia,
cuyos trinos son encanto
de músicos y poetas,

llena el aire de armonía
con sus amantes endechas,
posado en su blando nido
qué oculta la selva espesa.

Esta es la paz de los campos,
esta es la vida hechicera
que otorga siempre a sus hijos
la madre Naturaleza.

Si alguna vez, por acaso,
tan dulce calma se altera;
si cubren el horizonte
apiñadas nubes negras,

el ronco trueno retumba,
y el huracán en la selva
troncha los árboles grandes
y los más tiernos doblega;

pronto, en fecundante lluvia
las densas nubes deshechas,
cobra el campo nueva vida,
la atmósfera, trasparencia;

y en el aire se dibuja
con su divina belleza
arco de vivo colores
que junta el cielo y la tierra.

¡Venturosos los que pueden
presenciar tales escenas,
desde la choza pajiza
de verde parra cubierta!

Dichosas las pastorcillas
que en prado ameno se ostentan,
sin más adornos, ni galas
que su cándida belleza.

Mas ¡ay de los ciudadanos,
esclavos de la etiqueta,
que discurren pensativos
por largas calles estrechas!

La vegetación lozana
miran al arte sujeta,
los pájaros enjaulados,
los arbustos en macetas,

las flores casi marchitas,
los árboles en hileras,
y en vez de la tibia Luna
el gas y la luz eléctrica...

No te gozan, te adivinan,
deliciosa Primavera,
mas te saludan diciendo:
¡oh estación grata y risueña,

Exuberante de vida,
de esperanzas y riquezas,
de flores y de perfumes,
bendita, bendita seas!

miércoles, 14 de marzo de 2012

De cuentos infantiles de la guerra



De la mano del Observatori de Biblioteques, Llibres i Lectura de la Universitat de Barcelona, podemos disfrutar de este video resumen sobre la exposición Contes infantils de la guerra, que acogió recientemente el Museu d'Història de Catalunya.

Para ver el video entra en el siguiente link:

sábado, 31 de diciembre de 2011

El més petit de tots



Durante mi visita a la exposición Cuentos Infantiles de la Guerra tuve oportunidad de conocer la figura que el Comissariat de Propaganda de la Generalitat de Catalunya tomó como icono de su resistencia contra los sublevados en 1937. Se trata de una pequeña estatuilla creada por el escultor Miquel Paredes a la que se llamó El més petit de tots, en referencia a la canción popular "Els tres tambors". Posteriormente, se le encargó a Pere Quart la adaptación de la letra que fue cantada por Emili Vedrell. 
Este fue el resultado:


Si n’eren tres germans
que van a la caserna,
tots tres cantant a cor:
"Volem guanyar la guerra!"
Ram ram pataplam.
"Volem guanyar la guerra"
El gran porta fusell,
L'altre tambor i trompeta,
i el més petit de tots,
empunya una bandera,
Ram ram pataplam.
Empunya una bandera.
La mare fa el cor fort,
i els fills abraça i besa,
quan és al més petit,
somriu i llagrimeja,
Ram ram pataplam.
Somriu i llagrimeja.
Arriba el capità,
li diu amb veu severa,
"Aquest no pot venir
que encara és massa tendre",
Ram ram pataplam.
"Que encara és massa tendre".
És per aquest infant,
i tots els de la terra,
que els homes lluitarem,
fins a morir o vèncer,
Ram ram pataplam.
Fins a morir o vèncer.
La tropa ja se’n va,
la mare li’n fa festa,
i el més petit de tots,
enlaira la bandera,
Ram ram pataplam.
Enlaira la bandera.

Asimismo, a Lola Anglada se le encargó la creación de un cuento inspirado en dicha figura.

Anglada i Sarriera, Lola. El més petit de tots. Ilustrado por Lola Anglada. Barcelona : Commisariat Propaganda. Generalitat de Catalunya, 1937. 1.ª edición. Narrativa. 18,5 x 17 ; 81 pp. ; il. c.


Más información:
El més petit de tots 

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Duerme bien, pequeño oso

© Quint Buchholz

A veces, el pequeño oso le da un beso
de buenas noches a la luna...

Como siempre, después de leer un libro como este, me ha asaltado un sentimiento de añoranza por los años de la infancia, cuando para tener buenas noches solo hacía falta seguir un pequeño protocolo antes de irse a dormir: hacer pipí, beber agua, darle un beso de buenas noches a papá, meterte en la cama , dejar que mamá te arropara, y darle su beso de buenas noches. Después, cuando mamá salía de la habitación le deseaba buenas noches a mi hermana: buenas noches, que sueñes con los angelitos, que te duermas bien y que te duermas pronto. Y nos dormíamos.
Hace mucho tiempo que ya no sigo todos esos pasos para irme a dormir. ¿Será por eso que a veces me asalta el insomnio?

Para saber más sobre este álbum ilustrado de Quint Buchholz editado en español por Lóguez Ediciones:

Duerme bien, pequeño oso

jueves, 1 de diciembre de 2011

Cuentos Infantiles de la Guerra



El Museu d'Història de Catalunya inaugura hoy 1 de diciembre de 2011 la exposición Cuentos Infantiles de la Guerra. La exposición se podrá visitar de forma gratuita hasta el próximo 5 de febrero de 2012.
La muestra analiza la producción editorial infantil que vio la luz durante la Guerra Civil.
Haciendo especial hincapié en la visión del conflicto propia del bando republicano, pero sin olvidar la mirada del bando franquista, la exposición muestra cómo los dos bandos enfrentados convirtieron la literatura infantil del momento en una forma más de propaganda.
Para más información:

jueves, 22 de septiembre de 2011

Había una vez una princesa a la que despertó no el beso de un príncipe sino la revolución.

Ilustración de Jesús Gaban para la edición de Libro de brujas españolas

Ilustración de Jesús Gaban para la edición de Libro de brujas españolas


Aunque el asunto no va de princesas, sino de las brujas de la tradición oral española que Ana Cristina Herreros recoge en su libro Libro de brujas españolas, editado por Siruela en 2010.






viernes, 16 de septiembre de 2011

Los niños numerados


Esta es una historia de muchas transgresiones: las de los jóvenes que se saltan las normas y transgreden el orden social y las de los que sin saltarse las normas, es más, intentando restablecerlas, transgreden el pequeño orden íntimo de unos niños que no se saben delincuentes. Todo lo que cuenta el libro pasó una vez, pero me temo, a lo que he visto, que sigue pasando.
(...)
El problema es que todo sigue igual, que los muros de entonces, ahora en el suelo, siguien poniéndole cercos al alma, siguen sin enseñar caminos, siguen sin alentar la amistad y la esperanza, y eso es malo.
Los hechos que se cuentan están situados en la década de los cuarenta, pero estos son hechos que encuentran siempre su lugar en el tiempo y en el espacio, así pues que nadie eche la culpa a la dichosa guerra, ni a la postguerra, la hambruna y demás. La culpa la tuvo, y la seguirá teniendo, una sociedad que parece ignorar las causas, se lava las manos, equivoca el rumbo, no acepta responsabilidades y se cree, si no incente, al menos justificada.

Este es un estracto de las notas que Juan Farias envió a Xavier Senín para  la redacción de un prólogo que acompañaría a la nueva edición de Los niños numerados. Sin embargo, el nuevo prologista poco pudo añadir a las palabras del autor. Publicado originalmente en 1962, el libro ganó el premio Ciudad de Oviedo en 1964. La editorial Lóguez lo recuperó para los lectores de hoy con su edición de 1996.
Yo tampoco voy a añadir nada más. Me limitaré a copiar una nota que aparece en la página de créditos de la edición de Lóguez, que habla por sí sola:

Los puntos suspensivos que aparecen en este libro,
sustituyen a palabras que la censura
obligó a suprimir en 1962.

Y así doy por finalizado mi modesto homenaje a Juan Farias.
Para más información:

En memoria de Juan Farias: Una cinta de dos palmos y pico

Los pequeños nazis del 43

viernes, 9 de septiembre de 2011

Ferdinando el toro


El autor norteamericano Munro Leaf publicó en 1936 el libro Ferdinando el toro, la historia de un toro español diferente, quien prefería sentarse a oler las flores bajo una encina a correr, brincar y embestir a los otros toros. Pero la tranquilidad del campo se ve interrumpida por la llegada de cinco hombres que buscan al toro más bravo para llevarlo a las corridas de Madrid. Este hecho puede interpretarse como un atentado de la ciudad contra el campo. De esta forma, la vuelta del toro significaría la restitución del equilibrio inicial.
A través de unas ilustraciones caracterizadas por cierto aire naif, y de ingeniosos toques de humor, el autor nos cuenta cómo Ferdinando es el toro elegido y cómo se mantiene siempre fiel a su identidad.


Considerado como un canto al pacifismo e incluso a la desobediencia civil o la disidencia, su publicación fue prohibida en la Alemania nazi y en la España de la guerra civil y la postguerra.


De igual manera, fue prohibido el cortometraje creado en 1938 por la Factoría Disney, ganador de un Oscar al Mejor Corto de Animación, ya que en él podía interpretarse una sutil crítica a la guerra civil.

La defensa del pacifismo, asentada en el respeto hacia el otro, otorga al libro un carácter universal que lo convierten en un clásico de la literatura infantil.

Lóguez publicó en español Ferdinando el toro en 1987. En 2003 publicó una nueva edición.